11.3 Medición del riesgo derivado de posturas adoptadas mediante los métodos REBA y LUBA
La valoración del riesgo asociado a la adopción de posturas mediante los métodos REBA y LUBA responde a enfoques conceptualmente distintos. Mientras que el método REBA (Rapid Entire Body Assessment) se basa en el nivel de esfuerzo requerido para mantener una postura, considerando factores como las cargas manipuladas, número de repeticiones, fuerzas aplicadas y posturas adoptadas en todo el cuerpo, el método LUBA (Loading on the Upper Body Assessment) se centra en la valoración subjetiva de la incomodidad percibida en diferentes segmentos del tronco y extremidades superiores.
Esta diferencia hace que REBA proporcione una estimación más directa del riesgo físico objetivo, mientras que LUBA refleja más estrechamente el malestar reportado por las personas que desarrollan la actividad, lo cual puede ser especialmente útil en contextos donde el confort percibido tenga impacto en la sostenibilidad de una tarea o en la aparición progresiva de trastornos musculoesqueléticos.
LUBA presenta algunas limitaciones. En primer lugar, no considera directamente la carga manipulada ni la duración de la postura mantenida. Además, no incluye las extremidades inferiores en su análisis, por lo que no resulta adecuado para valorar tareas donde las piernas o los pies están significativamente comprometidos, como en posturas agachadas, arrodilladas o en actividades de bipedestación prolongada. A pesar de ello, el enfoque de LUBA permite identificar posturas que, aunque biomecánicamente aceptables según otros métodos, pueden resultar molestas o insostenibles a largo plazo para los trabajadores.
En general, LUBA debe emplearse para medir el confort de posturas estáticas que deban ser mantenidas a largo plazo, más que para el análisis de posturas dinámicas que varían continuamente.