10.7.1 Limitaciones en el análisis de una sola postura
El cálculo de los momentos y fuerzas de reacción articulares permite estimar la demanda biomecánica necesaria para mantener una postura y equilibrar las cargas aplicadas. No obstante, un momento articular reducido no implica necesariamente que la postura sea aceptable ni que la articulación carezca de solicitación mecánica.
La Figura 50 muestra un ejemplo de esta diferencia. En la postura A, la carga P y el peso de los segmentos corporales presentan brazos de momento apreciables respecto a la muñeca, el codo y el hombro. Los paquetes musculares correspondientes deben generar momentos internos para mantener el equilibrio, por lo que el análisis permite identificar claramente la demanda biomecánica resultante.
Figura 50 50: Influencia de la alineación de una carga con los segmentos corporales sobre los momentos articulares calculados.
En la postura B, la línea de acción de la carga externa se encuentra aproximadamente alineada con los segmentos del brazo. Como consecuencia, su brazo de momento respecto a las articulaciones es reducido y los momentos articulares producidos por esa carga pueden ser bajos. Sin embargo, la carga puede seguir transmitiendo fuerzas de compresión o tracción a través de las articulaciones y la postura puede exigir estabilización muscular. Además, el peso de los propios segmentos corporales puede continuar generando momentos si sus centros de masas no se encuentran alineados con las articulaciones.
Mantener el brazo elevado por encima de la cabeza también puede resultar desfavorable por la desviación respecto a una postura funcional confortable, la reducción del margen de movimiento, la compresión o tensión de determinados tejidos y la exigencia derivada del mantenimiento prolongado de la postura. Estos efectos pueden ser relevantes aunque los momentos articulares calculados sean reducidos..
De forma similar, una articulación puede encontrarse próxima a sus límites funcionales aunque el momento requerido sea bajo. En estas situaciones, el riesgo no procede necesariamente de una elevada contracción de los paquetes musculares principales, sino de la configuración postural, de la solicitación de estructuras pasivas o de la reducción del margen disponible de movimiento.
Los indicadores empleados por Ergoniza Intelligent también presentan limitaciones específicas. El %CAR compara el momento requerido con el Momento Máximo Base, personalizado según las características del trabajador y las condiciones temporales declaradas para la acción, pero no contempla todos los mecanismos de riesgo musculoesquelético. El %EMR incorpora una ponderación basada en la prevalencia de trastornos musculoesqueléticos por zona corporal, pero debe interpretarse como un índice de prioridad preventiva y no como una estimación individual de susceptibilidad o probabilidad de lesión. El Porcentaje de Población Desprotegida se basa en distribuciones poblacionales de capacidad y no sustituye la valoración de las características concretas del trabajador.
Por estas razones, la evaluación de una postura no debe basarse exclusivamente en los límites de esfuerzo articular. Ergoniza Intelligent complementa el análisis de fuerzas y momentos con la valoración del riesgo postural y otros procedimientos de evaluación. Esta combinación permite detectar situaciones desfavorables incluso cuando la geometría de la postura da lugar a momentos articulares reducidos.