10.7 Limitaciones del esfuerzo articular como indicador único de riesgo
El análisis de esfuerzos articulares permite estimar la demanda biomecánica necesaria para mantener una postura, equilibrar las cargas externas o realizar una actividad representada mediante una secuencia de posturas. Sin embargo, sus resultados no deben interpretarse como una valoración completa del riesgo ergonómico. El esfuerzo articular constituye una dimensión relevante del análisis, pero no contempla todos los mecanismos por los que una postura o una tarea pueden resultar desfavorables para el sistema musculoesquelético.
Los momentos articulares, el Porcentaje de Capacidad Articular Recomendada, el Porcentaje de Esfuerzo Máximo Recomendable, el Porcentaje de Capacidad Isométrica Máxima Utilizada, el Porcentaje de Población Desprotegida y la carga acumulada de esfuerzo proporcionan perspectivas diferentes sobre la exigencia biomecánica. Ninguno de estos indicadores expresa por sí solo la probabilidad de que se produzca una lesión o un trastorno musculoesquelético.
Una tarea también puede resultar desfavorable por la adopción de posturas extremas o mantenidas, la solicitación de estructuras pasivas, la compresión localizada de tejidos, el contacto con superficies, la inestabilidad, la repetitividad de movimientos de pequeña amplitud, la vibración, las condiciones ambientales, la organización del trabajo o las características individuales de la persona.
Por ello, los resultados del análisis de esfuerzos deben interpretarse conjuntamente con los restantes indicadores ergonómicos disponibles, la observación técnica de la actividad y las condiciones reales en las que se realiza el trabajo.