Evaluación rápida: realizar una evaluación básica

Esta página resume el flujo general recomendado para realizar una evaluación básica en Ergoniza Intelligent. No sustituye a las páginas específicas de cada herramienta, pero permite orientar el trabajo cuando se empieza una nueva evaluación.

El procedimiento puede variar según el tipo de tarea, el análisis seleccionado y la información disponible. No obstante, en la mayoría de los casos conviene seguir una secuencia similar a la que se describe a continuación.

1. Definir qué se quiere evaluar

Antes de introducir datos en la aplicación, identifique con claridad la situación que va a analizar:

  • una postura puntual;
  • una tarea compuesta por varias posturas;
  • una actividad desarrollada durante un intervalo de tiempo;
  • una acción de levantamiento, empuje, tracción o manipulación;
  • una situación en la que se desea comparar el efecto de una modificación.

Definir correctamente el objetivo evita introducir posturas o parámetros que no representen la situación real de trabajo.

2. Seleccionar la forma de introducir la postura o actividad

Ergoniza Intelligent permite trabajar con posturas introducidas manualmente o capturadas mediante distintos procedimientos.

Según el caso, podrá:

  • ajustar manualmente el modelo;
  • capturar una postura desde una imagen;
  • capturar una postura desde un vídeo;
  • trabajar con una secuencia temporal de posturas;
  • importar o utilizar datos procedentes de otros sistemas, si están disponibles en la versión empleada.

Seleccione el procedimiento que mejor represente la actividad evaluada. Para una postura estática puede ser suficiente una imagen o una introducción manual. Para una tarea dinámica, normalmente será más adecuado trabajar con vídeo o con una secuencia temporal.

3. Revisar la postura obtenida

Después de introducir o capturar la postura, revise visualmente el resultado antes de ejecutar cualquier análisis.

Compruebe especialmente:

  • que el tronco, cuello, brazos y piernas están correctamente orientados;
  • que las manos aparecen en una posición coherente con la tarea;
  • que no hay miembros mal detectados por oclusiones;
  • que la postura representa el instante o periodo que se quiere evaluar;
  • que el modelo no contiene giros o posiciones residuales de una evaluación anterior.

Si la postura procede de una detección automática, no la acepte sin revisión. La inteligencia artificial puede estimar partes del cuerpo no visibles, pero esas estimaciones deben comprobarse antes de utilizar los resultados.

4. Ajustar la postura si es necesario

Si observa que alguna parte del cuerpo no está correctamente representada, modifique la postura antes de continuar.

Puede ser necesario corregir:

  • la inclinación del tronco;
  • la posición del cuello;
  • la elevación o separación de los brazos;
  • la orientación de antebrazos y manos;
  • la flexión de rodillas;
  • la posición general del cuerpo respecto a la escena.

Los resultados de los análisis dependen directamente de la postura introducida. Una pequeña corrección puede modificar de forma relevante la valoración obtenida.

5. Definir cargas, tiempos y condiciones de la tarea

Una vez revisada la postura, introduzca las condiciones externas de la tarea.

Según el análisis que vaya a realizar, puede ser necesario definir:

  • peso o fuerza aplicada en las manos;
  • dirección de la carga;
  • carga distribuida entre ambas manos o independiente por mano;
  • momentos aplicados;
  • tiempo de exposición;
  • frecuencia o repetición de la acción;
  • condiciones específicas del método utilizado.

Si la tarea implica manipulación manual de cargas, empuje, tracción o aplicación de fuerza, revise cuidadosamente que la carga introducida corresponde a la situación real.

6. Seleccionar el análisis adecuado

Seleccione el análisis que corresponda al objetivo de la evaluación.

Por ejemplo:

  • análisis postural, si se quiere valorar la postura adoptada;
  • análisis biomecánico, si se quiere estudiar esfuerzo, carga articular o efectos mecánicos;
  • análisis de estabilidad, si se quiere comprobar equilibrio o riesgo de vuelco;
  • análisis lumbar, si se quiere valorar la carga sobre la espalda;
  • análisis temporal, si se quiere estudiar una actividad desarrollada a lo largo del tiempo.

No todos los análisis requieren los mismos datos. Si un resultado no aparece o no se actualiza como esperaba, revise primero que ha introducido los parámetros necesarios.

7. Consultar e interpretar los resultados

Una vez ejecutado el análisis, revise los resultados obtenidos.

Preste atención a:

  • puntuaciones o scores mostrados;
  • niveles de riesgo o categorías;
  • colores aplicados sobre el modelo;
  • articulaciones o zonas corporales críticas;
  • mensajes de advertencia;
  • tablas o gráficos asociados al análisis.

Si un resultado parece incoherente, revise antes la postura, la carga, el tiempo de exposición y las opciones del análisis. En muchos casos, una discrepancia se debe a un dato de entrada incorrecto o a una postura que no representa adecuadamente la tarea.

8. Realizar modificaciones y comparar

Una de las utilidades principales de Ergoniza Intelligent es comprobar cómo cambian los resultados al modificar la postura, la carga o las condiciones de la tarea.

Puede utilizar este proceso para valorar alternativas, por ejemplo:

  • reducir la carga manipulada;
  • modificar la altura de trabajo;
  • acercar la carga al cuerpo;
  • cambiar la dirección de aplicación de la fuerza;
  • variar la postura del tronco o de los brazos;
  • comparar una situación actual con una propuesta de rediseño.

Después de cada modificación, revise de nuevo los resultados y compruebe si la situación mejora, empeora o permanece prácticamente igual.

9. Guardar, exportar o generar documentación

Cuando finalice la evaluación, conserve la información necesaria para justificar el análisis realizado.

Según las funciones disponibles en la versión utilizada, podrá guardar la evaluación, exportar datos o generar documentación de resultados.

Revisión mínima antes de finalizar

Antes de dar por finalizada una evaluación, compruebe:

  • que la postura o actividad evaluada representa realmente la tarea;
  • que las cargas y fuerzas introducidas son correctas;
  • que el análisis seleccionado es adecuado para el objetivo de la evaluación;
  • que no quedan parámetros sin revisar;
  • que los resultados se han interpretado considerando las condiciones reales de trabajo.

Una evaluación fiable depende tanto del cálculo realizado por el sistema como de la calidad de los datos introducidos por el usuario.