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Universidad Politécnica de Valencia

 
 

FACTORES DE RIESGO RELACIONADOS CON LOS TRASTORNOS MUSCÚLO-ESQUELÉTICOS

 

 

Información sobre los factores de riesgo relacionados con los TME
La consulta de esta información le permitirá conocer los factores de riesgo asociados con los TME 


© José Antonio Diego-Más; Sabina Asensio Cuesta.
Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso explícito y por escrito de los autores
 

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5. Factores de riesgo relacionados con los TME

 

Los TME pueden originarse a partir de múltiples factores [Zurada et al., 97] subraya la dificultad que dicha circunstancia supone para los ergónomos a la hora de aislar los factores de riesgo que contribuyen a los TME.

La [Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, 07] identifica los siguiente factores de riesgo relacionados con los TME:

Factores físicos:

Aplicación de fuerza, como por ejemplo, el levantamiento, el transporte, la tracción, el empuje y el uso de herramientas.

Movimientos repetitivos.

Posturas forzadas y estáticas, como ocurre cuando se mantienen las manos por encima del nivel de los hombros o se permanece de forma prolongada en posición de pie o sentado.

Presión directa sobre herramientas y superficies.

Vibraciones.

Entornos fríos o excesivamente calurosos.

Iluminación insuficiente que, entre otras cosas, puede causar un accidente.

Niveles de ruido elevados que pueden causar tensiones en el cuerpo.

Factores organizativos y psicosociales:

Trabajo con un alto nivel de exigencia, falta de control sobre las tareas efectuadas y escasa autonomía.

Bajo nivel de satisfacción en el trabajo.

Trabajo repetitivo y monótono a un ritmo elevado.

Falta de apoyo por parte de los compañeros, supervisores y directivos.

Factores individuales:

Historial médico.

Capacidad física.

Edad.

Obesidad.

Tabaquismo.

Tabla 5.1:  Factores que potencialmente contribuyen al desarrollo de TME ([Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, 07]

En un estudio basado en el juicio de expertos europeos sobre los riesgos emergentes asociados a los TME [European Agency for Safety and Health at Work, 05], la mayoría de las opiniones coincidieron en destacar la falta de actividad física como el riesgo más emergente. Las razones esgrimidas, fueron el creciente trabajo frente a pantallas de visualización de datos, así como el incremento del tiempo que los trabajadores permanecen sentados debido a la automatización de los sistemas. Los riesgos multifactoriales (causados por una combinación de factores) fueron identificados como importantes cara al futuro. De hecho, el siguiente riesgo emergente señalado fue la combinación de los factores de exposición a riesgos músculo-esqueléticos y los factores de riesgo psicosociales. Es más, los expertos indicaron que factores como la inseguridad laboral y el temor al futuro, causados por un mercado laboral inestable, acentúan el efecto de los factores de riesgo físicos derivados, por ejemplo, de diseños de puestos ergonómicamente inadecuados. El mantenimiento de posturas estáticas y los movimientos repetitivos, si bien el consenso fue menor, fueron los siguientes riesgos señalados.

 

Riesgos asociados a los TME: ordenados por expertos  de mayor a menor relevancia:

Falta de actividad física

Combinación de la exposición a factores de riesgo asociados con TME y factores de riesgo psicosociales

Posturas estáticas

Movimientos repetitivos

Posturas forzadas

Diseños ergonómicos inadecuados relacionados con el manejo manual de cargas

Diseños ergonómicos inadecuados relacionados con pantallas de visualización de datos (no de oficina)

Trabajo durante muchas horas que provocan una exposición más larga a riesgos asociados a TME.

Diseño ergonómico inadecuado en interfaces hombre-máquina.

Trabajadores más viejos incapaces de hacer frente a las demandas físicas

Aumento del ritmo de trabajo

Mayor demanda de trabajo físico en las nuevas industrias (ocio, parques, conciertos…)

Trabajo con pantallas de visualización de datos

Tabla 5.2: Riesgos relacionados con los TME ordenados por los expertos de mayor a menor relevancia (Adaptado de [European Agency for Safety and Health at Work, 05])

Según [Díez-de-Ulzurrun et al., 07] los riesgos físicos a los que más se exponen los trabajadores son las posturas forzadas y los movimientos repetitivos, seguidos de la manipulación de cargas y la realización de fuerzas importantes (ver Tabla 5.3).

Factores físicos

% Reportado

Posturas forzadas

38%

Movimientos repetitivos

37%

Manipulación de cargas

15%

Fuerzas importantes

15%

Tabla 5.3: Factores de riesgo físico más importantes y porcentaje de trabajadores expuestos (fuente[Díez-de-Ulzurrun et al., 07]).

5.1. Factores de riesgo asociados a las distintas partes del cuerpo

El detallado informe realizado por [Bernard, 97] y publicado por el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional de Estado Unidos (National Institute for Occupational Safety and Health, NIOSH), contiene una amplia recopilación de estudios epidemiológicos centrados en el análisis de factores de riesgo asociados con los TME. El informe determina el grado de evidencia científica sobre el desarrollo de TME en distintas partes del cuerpo (cuello, cuello/hombros, hombros, codo, mano/muñeca y espalda), y la exposición a determinados factores de riesgo como los movimientos repetitivos, la aplicación de fuerzas, las posturas forzadas, las vibraciones o la combinación de varios de dichos factores.

El presente punto se basa en los resultados obtenidos por [Bernard, 97]. Dichos resultados son ampliados con otras referencias bibliográficas, que en su mayoría, obtienen resultados que consolidan las conclusiones obtenidas por dicho autor.

5.1.1 Factores de riesgo relacionados con TME en el cuello y cuello-hombros

Existe una fuerte relación entre los TME en el cuello [Wells et al., 83; Linton et al., 89; Kamwendo et al., 91; Bernard et al., 93; Veiersted et al., 93; Hales et al., 94; Sakakibara et al., 95; Welch et al., 95; Yu et al., 96] y en la zona del cuello-hombros [Milerad et al., 90; Holmström, 92; Viikari-Juntura, 95; Chandrasakaran et al., 03] y la adopción de posturas forzadas o estáticas. También resulta evidente la relación causal entre altos niveles de repetitividad en el trabajo (ciclos de trabajo de menos de 30 segundos) y los TME en el cuello [Ohlsson et al., 89; Kamwendo et al., 91; Andersen et al., 93; Ohlsson et al., 94; Liss et al., 95; Schibye et al., 95; Bergqvist et al., 95b; Yu et al., 96; Rissen, 06] y en el cuello-hombros [Milerad et al., 90; Andersen et al., 93; Ohlsson et al., 94; Ohlsson et al., 95; Bergqvist et al., 95a; Rissen, 06]. La aplicación de fuerza también parece influir significativamente en el desarrollo de dolencias músculo-esqueléticas en el cuello (por ejemplo puede provocar mialgia de trapecio ) [Luopajärvi  et al., 79; Wells et al., 83; Veiersted et al., 94; Liss et al., 95] y en el cuello-hombros [Kilbom et al., 86; Jonsson, 88; Andersen et al., 93].

[Ohlsson et al., 94] en su estudio sobre los desórdenes del cuello y de las extremidades superiores de las mujeres en la industria del procesado de pescado, afirma que el elevado tiempo dedicado a tareas con una alta repetitividad está claramente asociado con desórdenes músculo-esqueléticos en el cuello y en los hombros.

[Hansson et al., 00] analiza el impacto de la exposición física en los desórdenes músculo-esqueléticos en el cuello y en las extremidades superiores en las mujeres dedicadas a trabajos repetitivos, y observa una mayor prevalencia de los TME en el cuello, hombro y muñeca/mano en las mujeres dedicadas a este tipo de trabajos que en el resto. Además se observa que la elevada frecuencia de la repetitividad se asocia con una alta prevalencia de los desórdenes músculo-esqueléticos (56%), en comparación con frecuencias bajas (26%).

[Devereux et al., 04] resume las causas de los TME en el cuello en: el levantamiento de 6 a 15 Kg. más de 10 veces por hora o levantamientos de hasta 16 Kg., en total, siempre o a menudo con la espalda en posiciones forzadas, trabajar con la cabeza/cuello doblada o torcida excesivamente, trabajar con herramientas o máquinas que produzcan vibraciones, permanecer sentado utilizando un ordenador durante más de la mitad del tiempo de trabajo y estar sentado durante 30 minutos o más sin un descanso mientras se realiza el trabajo.

[Hartman et al., 05] en su análisis sobre los factores de riesgo físicos en la agricultura holandesa y su relación con las bajas por enfermedad debida a TME, concluye que las dolencias lumbares están relacionadas con las vibraciones en todo el cuerpo y la torsión del tronco, mientras que la repetitividad o las posturas estáticas están relacionadas con la lesiones en la el cuello, hombros y extremidades superiores.

Por otra parte, los estudios sobre la relación entre las vibraciones y los TME en el cuello o cuello-hombros, no proporcionan información suficiente que evidencie dicha relación [Bernard, 97].

 

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Repetición (trabajo cíclico que conllevan movimientos repetitivos del cuello o movimientos repetidos de los brazos y hombros que generan carga en el cuello)

 

 

 

Fuerza (trabajos que implican aplicación de fuerza)

 

 

 

Posturas (trabajos que implican adoptar posturas forzadas o estáticas)

 

 

 

Vibración (trabajos que exponen al trabajador a vibraciones)

 

 

 

Tabla 5.4: Grado de evidencia de la relación entre los TME  en el cuello y la zona del cuello-hombros y los factores de riesgo: repetición, fuerza, postura y vibración (adaptado de [Bernard, 97]).

5.1.2 Factores de riesgo relacionados con TME en los hombros

Las dolencias músculo-esqueléticas localizadas en los hombros se asocian a la adopción de posturas forzadas y estáticas. Dicha relación es mayor cuando se combinan estas posturas con factores físicos como, por ejemplo, el manejo de herramientas sobre la cabeza. Así, por ejemplo, existen numerosos estudios que relacionan la adopción de posturas forzadas con la tendinitis de hombro [Herberts et al., 81; Baron et al., 91; Ohlsson et al., 94; Ohlsson et al., 95]. Otros estudios relacionan las posturas forzadas con la existencias de dolencias músculo-esqueléticas de los hombros no específicas [Milerad et al., 90; Hoekstra et al., 94; Schibye et al., 95] o con desordenes combinados en cuello y hombros [Kilbom et al., 87; Jonsson, 88; Ohlsson et al., 95; Hartman et al., 05; Landau et al., 08]. También existen estudios que asocian las posturas estáticas a los TME en los hombros [Chee et al., 04].

Otro factor asociado a los TME en los hombros es la repetición de movimientos que impliquen a las articulaciones de los hombros. Los estudios realizados por [Ohlsson et al., 94; Ohlsson et al., 95] relacionan la repetición de movimientos con la tendinitis de hombro, si bien los resultados obtenidos se atribuyeron a la combinación de los movimientos repetitivos y las posturas forzadas. Otros estudios asocian la repetición con dolencias músculo-esqueléticas de los hombros no específicas [Ohlsson et al., 89; Sakakibara et al., 95] o bien combinadas con dolencias localizadas en el cuello [Kilbom et al., 87; Kilbom, 94].

[Devereux et al., 04] señala como posibles factores de riesgo físicos para los hombros: trabajar con la cabeza/cuello doblados o torcidos excesivamente; levantar entre 6 y 15 Kg. durante más de 10 veces por hora, o levantar 16 Kg., en total, siempre o con frecuencia con la espalda en posiciones forzadas; realizar movimientos de giro repetitivos; movimientos repetitivos de los brazos; estar sentado durante 30 minutos o más sin descanso.

[Bernard, 97] señala falta de evidencia epidemiológica respecto a la influencia de la aplicación de fuerza o de exposición a vibraciones y los TME en los hombros. Sin embargo, sí relaciona la aplicación de fuerza con dolencias en la zona de cuello-hombros.

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Repetición (trabajos que implican flexión cíclica, extensión, abducción o rotación de las articulaciones de los hombros)

 

 

 

Fuerza (trabajos que implican aplicación de fuerza)

 

 

 

Posturas (trabajos que implican adoptar posturas forzadas o estáticas)

 

 

 

Vibración (trabajos que exponen al trabajador a vibraciones)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 5.5: Grado de evidencia de la relación entre los TME  en los hombros y los factores de riesgo: repetición, fuerza, postura y vibración (adaptado de [Bernard, 97]).

5.1.3 Factores de riesgo relacionados con TME en el codo

Existe evidencia de la influencia de la exposición a la combinación de riesgos (por ejemplo, de fuerza y repetición, o de fuerza y postura) y la epicondilitis o codo de tenista, especialmente si los niveles de riesgo de los factores son altos. Sin embargo, [Bernard, 97] sostiene que no existen evidencias suficientes para afirmar que sólo la realización de movimientos repetitivos o la adopción de posturas forzadas o estáticas puedan ser causa del desarrollo de epicondilitis. Estudios posteriores también ponen de manifiesto la inconsistencia de la relación entre la realización de movimientos repetitivos de los brazos (sin aplicación de fuerzas) y la epicondilitis [Piligian et al., 00; Haahr et al., 03]. Por otra parte, la aplicación de fuerza, por si sola, si es considerada por diversos estudios como posible causa de dicha dolencia [Kurppa et al., 91; Bernard, 97; Haahr et al., 03]. El reciente estudio realizado en [Shir et al., 06] sobre la prevalencia de la epicondilitis y sus determinantes, también concluye que la interacción entre la aplicación de fuerza y la repetitividad de movimientos está estrechamente relacionada con dicha dolencia.

[Devereux et al., 04] identifica como factores de riesgo físicos relacionados con los TME en el codo y el antebrazo: las vibraciones de herramientas o máquinas que provocan vibraciones en la mano, movimientos repetitivos del brazo, y realizar el trabajo en una posición desviada o doblada de la muñeca.

 

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Repetición (trabajo cíclico que conllevan movimientos repetitivos de los brazos)

 

 

 

Fuerza (trabajos que implican aplicación de fuerza)

 

 

 

Posturas (trabajos que implican adoptar posturas forzadas o estáticas)

 

 

 

Combinación (combinación de varios factores como fuerza-repetición, o fuerza-postura)

 

 

 

Tabla 5.6: Grado de evidencia de la relación entre los TME  en el codo (epicondilitis) y los factores de riesgo: repetición, fuerza, postura y combinación de factores (adaptado de [Bernard, 97]).

5.1.4 Factores de riesgo relacionados con TME en la mano y la muñeca

Respecto al síndrome del túnel carpiano (STC) existe evidencia de su asociación con la realización de movimientos repetitivos [Silverstein et al., 87; Chiang et al., 90; Osorio et al., 94; Liss et al., 95; Latko et al., 99; Bonfiglioli et al., 07]. También existe relación entre la aplicación de fuerza y el STC [Punnett et al., 85; Silverstein et al., 87; Osorio et al., 94; Moore et al., 94; Maghsoudipour.M. et al., 08].

En el estudio realizado por [Roquelaure et al., 97], factores como la aplicación de fuerza (superior a 1 Kg.) en operaciones elementales cortas (10 s.), la falta de cambio en las tareas o la escasez de pausas (menos de 15% del tiempo diario de trabajo), así como la falta de rotación entre trabajos, fueron asociados con la aparición de STC. Por otro lado, ninguna postura fue asociada a dicha dolencia.

Según sostiene [Bernard, 97], no existen suficiente información epidemiológica para concluir la relación del STC y la adopción de posturas forzadas, por si solas. La falta de estudios epidemiológicos que analicen de forma aislada el factor de riesgo “postura forzada” en relación al STC, puede deberse a la variabilidad de las posturas adoptadas según el trabajador y el puesto, que se traduce en dificultad a la hora de estandarizarlas, o a que normalmente se analiza en combinación con otros factores de riesgo, como la aplicación de fuerza [Silverstein et al., 87; Moore et al., 94]. En el estudio realizado por [Chaffin, 79], se observó que los trabajadores diagnosticados con el STC habían adoptado posturas con la muñeca desviada con mayor frecuencia que los demás trabajadores, sin embargo, no fue posible saber si la desviación se producía en respuesta a síntomas del STC o por el contrario la adopción de dichas posturas ocasionaron las lesiones.

La combinación de factores de riesgo como la aplicación de fuerza y la repetición de movimientos o la adopción de determinadas posturas, sí parece estar estrechamente relacionada con el STC [Silverstein et al., 87; Moore et al., 94]. El estudio realizado por [Tanaka et al., 97] concluye la relación entre el STC y la adopción de posiciones de la mano doblada o, retorcida y la aplicación de fuerza (en este caso la postura forzada si aparece como factor de riesgo, pero no de forma aislada).

La información epidemiológica recopilada por [Bernard, 97] indica que los ratios más altos de STC se producen en ocupaciones que requieren de un intenso esfuerzo manual, como por ejemplo: el empaquetado de carne, el procesado de carne de ave o el ensamblado de automóviles.

Por último, parece clara la asociación entre la exposición del trabajador a vibraciones y el desarrollo del STC [Cannon et al., 81; Silverstein et al., 87; Chatterjee, 92; Bovenzi et al., 95; Tanaka et al., 97; Bovenzi et al., 04; Maghsoudipour.M. et al., 08] .

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Repetición (trabajo cíclico que conllevan movimientos repetitivos de la mano/muñeca)

 

 

 

Fuerza (trabajos que implican aplicación de fuerza)

 

 

 

Posturas (trabajos que implican adoptar posturas forzadas de la mano/muñeca)

 

 

 

Combinación (combinación de varios factores como fuerza-repetición, o fuerza-postura)

 

 

 

Vibraciones (mano de herramientas que provocan vibraciones en la mano/muñeca)

 

 

 

Tabla 5.7: Grado de evidencia de la relación del STC y los factores de riesgo: repetición, fuerza, postura, vibraciones  y combinación de factores (adaptado de [Bernard, 97]).

La tendinitis en la mano o muñeca está relacionada con la realización de movimientos repetitivos [Amano et al., 88; Byström et al., 95; Latko et al., 99], con la aplicación de fuerza [McCormack et al., 90; Kurppa et al., 91; Byström et al., 95], así como con la adopción de posturas forzadas [Luopajärvi et al., 79; Amano et al., 88; Byström et al., 95], tanto si dichos factores aparecen de forma aislada como combinada. Dicha posible combinación de factores aumenta el riesgo de desarrollar tendinitis en la mano o muñeca.

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Repetición (trabajo cíclico que conllevan movimientos repetitivos de la mano/muñeca)

 

 

 

Fuerza (trabajos que implican aplicación de fuerza)

 

 

 

Posturas (trabajos que implican adoptar posturas forzadas de la mano/muñeca)

 

 

 

Combinación (combinación de varios factores como fuerza-repetición, o fuerza-postura)

 

 

 

Tabla 5.8: Grado de evidencia de la relación de la tendinitis y los factores de riesgo: repetición, fuerza, postura y combinación de factores (adaptado de [Bernard, 97]).

Finalmente, el síndrome de la vibración mano-brazo está relacionado con la utilización de herramientas que trasmiten vibraciones a la mano-brazo del trabajador [Nilsson et al., 89; Burdorf et al., 91; Letz et al., 92; McKenna et al., 93; Bovenzi et al., 95; Bovenzi et al., 04].

En el estudio realizado por [Bovenzi et al., 04] sobre trabajadores dedicados a la silvicultura se observa que la utilización de sierras con sistemas antivibración contribuye a reducir el número de lesiones músculo-esqueléticas en los trabajadores.

En la investigación realizada por [Burdorf et al., 91] sobre las consecuencias de las vibraciones en las articulaciones y huesos de las manos de trabajadores encargados del remachado de aviones, se concluyó la relación entre las vibraciones provocadas por la remachadora y la presencia de entumecimiento de los dedos, y la rigidez del codo y/o de los brazos. Además se encontró una relación significativa entre la duración de la exposición a la vibración y dichas dolencias. Puesto que según el estudio de [Burdorf et al., 91] el efecto de las vibraciones es función del tiempo de exposición, es posible afirmar que un plan de rotaciones que permitiera al trabajador alternar trabajos con implicación de vibraciones con otros sin exposición a dicho factor de riesgo, favorecería la prevención de los TME causados por las vibraciones al reducirse el tiempo total de exposición.

Por último, [Devereux et al., 04] identifica los siguientes factores de riesgo físicos asociados con los TME en la mano y la muñeca: las vibraciones de herramientas y máquinas que hacen vibrar la mano, los movimientos de torsión durante la mayor parte del día, los movimientos repetitivos del brazo, utilizar un teclado más de 4 horas diarias, y realizar el trabajo en una posición desviada o doblada de la muñeca.

5.1.5 Factores de riesgo relacionados con TME en la espalda

Los factores de riesgo más estudiados por la literatura en relación a los TME que afectan a la espalda son: el trabajo físico pesado, los levantamientos de carga, los movimientos enérgicos, las posturas forzadas (espalda doblada o retorcida), la exposición a vibraciones en todo el cuerpo y las posturas estáticas [Bernard, 97].

Se considera trabajo físico pesado aquel que exige al trabajador un gran consumo de energía [Bernard, 97]. Desde el punto de vista biomecánico el trabajo físico pesado es aquel que provoca grandes fuerzas de compresión en la espina dorsal [Marras et al., 95], como por ejemplo, la manipulación manual de cargas (levantamientos, empujes, trasportes, arrastres). Existe evidencia sobre la relación entre los TME en la espalda, sobre todo en la parte lumbar, y la realización de trabajo físico pesado [Åstrand, 87; Bergenudd et al., 88; Videman et al., 90; Clemmer et al., 91; Hartvigsen et al., 02; Trinkoff et al., 03; Smith et al., 06a; Hildebrandt, 08] o la adopción de posturas forzadas [Punnett et al., 91; Holmström, 92; Marras et al., 95; Bovenzi et al., 02].

Numerosos estudios han analizado los efectos de los levantamientos de carga sobre los trabajadores y han obtenido resultados que confirman la estrecha relación entre dicho factor de riesgo y las lesiones músculo-esqueléticas de espalda [Snook, 78; Chaffin, 79; Liles et al., 84; Punnett et al., 91; Holmström, 92; Waters et al., 93; Marras et al., 95; Xiao et al., 04; Wang et al., 05b; Hangai et al., 08]. Además, algunos de dichos estudios han dado lugar a métodos orientados hacia su evaluación y prevención.

[Hangai et al., 08] afirma que la degeneración de los discos intervertebrales lumbares está directamente relacionada con las ocupaciones que conllevan levantamientos de cargas.

En la investigación realizada por [Xiao et al., 04] se observa que los dolores lumbares prevalecen en los trabajadores que realizan trabajos de manipulación manual de cargas (63.8%) frente a los que no manejan cargas (37.3%). Además, el mismo estudio, confirma que la repetitividad de los levantamientos tiene un efecto nocivo significativo sobre el dolor lumbar, si bien por lo general dicho factor de riesgo se asocia principalmente a TME en las extremidades superiores y son escasos los estudios que la relacionan con los TME de espalda. Por ejemplo, [Bernard, 97] no incluye la repetitividad como factor de riesgo independiente en relación a los TME en la espalda.

[Wang et al., 05b] en su estudio sobre los riesgos asociados con el trabajo de confección de prendas con máquinas de coser, también observa que el trabajo monótono y repetitivo está especialmente relacionado con el dolor de espalda y de caderas. Pese a la escasez de estudios que relacionan el dolor de espalda y la repetitividad, cabe señalar que muchos de los estudios que han dado lugar a métodos para la evaluación ergonómica de puestos de trabajo que conllevan levantamientos de carga, sí han incluido la frecuencia de los levantamientos como factor de riesgo, y ello se refleja en la disminución del peso máximo recomendado a medida que aumenta la frecuencia de los levantamientos [Liles et al., 84; Snook et al., 91; Waters et al., 93; Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, 97].

En el estudio realizado por [Punnett et al., 91] sobre la relación entre el dolor de espalda y los riesgos a los que se exponían los trabajadores en una planta de ensamblado de automóviles, se observó que el tiempo que los trabajadores pasaban en posiciones forzadas (con el tronco muy flexionado o doblado) estaba directamente relacionado con el desarrollo de lesiones de espalda. Sin embargo, no fue posible determinar cuáles de las posturas forzadas observadas contribuían más al riesgo, debido a que todas estaban altamente correlacionadas. El mismo estudio también concluyó la relación entre el levantamiento de cargas y los TME en la espalda. Dicho estudio resulta relevante, puesto que pone de manifiesto la relación entre la duración de la tarea y el desarrollo de TME en la espalda. Un sistema de rotación entre puestos diversos permitiría a los trabajadores reducir el tiempo de exposición a posturas forzadas, siempre y cuando no todos los puestos seleccionados para la rotación implicasen la adopción de posturas de este tipo, y por tanto contribuiría a la prevención de las lesiones músculo-esqueléticas de espalda.

El factor de riesgo vibraciones en todo el cuerpo se refiere a las oscilaciones de energía mecánica que son trasferidas a todo el cuerpo del trabajador, normalmente a través de sistemas de soporte, como asientos, o plataformas [Bernard, 97]. Una actividad típica que expone a este tipo de factor es la conducción de vehículos (automóviles, tractores, autobuses, vehículos para operaciones industriales, etc.). Existe una estrecha relación entre la exposición a vibraciones en todo el cuerpo de los trabajadores y el desarrollo de dolencias músculo esqueléticas en la espalda [Johanning, 91; Bovenzi, 96; Pope et al., 99; Lis et al., 07; Tiemessen et al., 08]. Tanto la revisión de estudios epidemiológicos sobre la exposición a vibraciones en todo el cuerpo realizada por [Bernard, 97] como la presentada por [Bovenzi et al., 99], concluyen la asociación entre los TME en la espalda y la exposición a vibraciones en el cuerpo.

Respecto a la asociación entre la adopción de posturas estáticas y los TME en la espalda, no parecen existir evidencias suficientes que la confirmen [Bernard, 97; Hartvigsen et al., 02; Lis et al., 07]. [Hartvigsen et al., 02] afirma que desarrollar trabajos sedentarios puede tener un efecto protector o neutro frente a las lesiones lumbares, mientras que los trabajos físicos pesados constituyen un factor de riesgo significativo. [Lis et al., 07] realiza una exhaustiva revisión de la literatura sobre la asociación entre trabajos en los que los trabajadores permanecen sentados más de la mitad de su tiempo de trabajo y la presencia de dolencias lumbares. El estudio concluye que permanecer sentado no constituye por si sólo un factor de riesgo, pero que dicha posición si supone riesgo en combinación con otros factores como la exposición a vibraciones trasmitidas a todo el cuerpo o a la adopción de posturas forzadas (por ejemplo giros durante la conducción de vehículos). Dicha conclusión coincide con la expuesta por [Bernard, 97] que considera que no existen evidencias suficientes que confirmen el riesgo de padecer TME en la espalda ante la adopción únicamente de posturas estáticas.

Para concluir, [Devereux et al., 04] identifica como factores físicos de riesgo asociados a los TME en la zona lumbar: levantar cargas de entre 6 y 15 Kg. más de 10 veces por hora o levantar 16 Kg., en total, y siempre o con frecuencia con la espalda en posiciones forzadas, y empujar o tirar de objetos combinado con tareas que requieran levantamientos.

Factor de riesgo

Fuerte evidencia

Evidencia

Evidencia insuficiente

Levantamiento/movimientos enérgicos (empuje de cargas, arrastre de cargas, trasporte de cargas, etc.)

 

 

 

Posturas forzadas

 

 

 

Trabajo físico pesado

 

 

 

Vibraciones en todo el cuerpo

 

 

 

Posturas estáticas

 

 

 

Tabla 5.9: Grado de evidencia de la relación de los TME  en la espalda y factores de riesgos como: el levantamiento o los movimientos enérgicos, las posturas forzadas, el trabajo físico pesado, las vibraciones en todo el cuerpo y las posturas estáticas combinación de factores (adaptado de [Bernard, 97]).

 

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